La fabricación tradicional de cencerros


Inscrito en 2015 (10.COM) en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia

© David Mira, 2014
El cencerro portugués es un instrumento de percusión idiófono, provisto de un solo badajo, que se suele colgar al cuello de los animales con una correa de cuero. Utilizados tradicionalmente por los pastores para localizar y vigilar sus rebaños, los cencerros crean un paisaje sonoro inconfundible en el campo. Un cencerro se fabrica con una chapa de hierro que se martilla en frío en un yunque hasta obtener la pieza de forma cóncava deseada. Luego, esa pieza se somete al siguiente proceso: se recubre con pequeñas láminas de cobre o estaño; se envuelve el conjunto así formado con una mezcla de barro y paja; se mete en la fragua para soldar los metales; se saca del fuego y se sumerge en agua fría para obtener un enfriamiento rápido; se retira la envoltura de barro quemada, quebrándola; se pule el revestimiento de cobre o el estaño; y por último se afina el sonido. Los conocimientos técnicos se transmiten de padres a hijos en el seno de las familias, generación tras generación. La ciudad de Alcáçovas es el centro principal de fabricación tradicional de cencerros en Portugal y sus habitantes se enorgullecen de ser depositarios de este legado cultural. Sin embargo, esta actividad resulta cada vez menos viable, debido a los recientes cambios en la situación social y económica. Con los nuevos métodos de apacentamiento del ganado se necesitan cada vez menos pastores y, además, va en aumento la producción de cencerros con técnicas industriales más baratas. Hoy en día sólo están en actividad once talleres y trece artesanos, nueve de los cuales han sobrepasado ya los setenta años de edad.