El ritual oku-noto no aenokoto

   

Inscrito en 2009 (4.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

© 2008 by Noto-cho, Housu-gun, Ishikawa-ken

El oku-noto no aenokoto es un ritual agrario transmitido de generación en generación por los arroceros de la península de Noto, situada al norte de la prefectura de Ishikawa, en la parte central de la isla de Honshu, la más importante del archipiélago japonés. Celebrado dos veces al año, este ritual impetratorio de buenas cosechas es único en su género entre todos los existentes en Asia. Su particularidad estriba en que los jefes de familia invitan a las divinidades de los arrozales a sus hogares y se conducen como si los espíritus invisibles de éstas estuvieran realmente presentes. En diciembre, los campesinos expresan su gratitud a las divinidades por la cosecha, preparándoles un baño y una comida, y haciendo sonar los mazos y morteros con que se elaboran los pasteles de arroz para incitarlas a salir de los arrozales. Con atuendos de ceremonia y faroles en la mano las acogen en sus casas, las llevan a la habitación de huéspedes para que descansen, les ayudan a bañarse y les ofrecen una comida a base de arroz, fríjoles y pescado. Como las divinidades de los arrozales son reputadas por no gozar de buena vista, los anfitriones les describen los platos de la comida a medida que los van sirviendo. En febrero, antes de plantar el arroz, los campesinos cumplen con un rito similar para pedir que la cosecha sea abundante. Según los lugares de la región, el ritual oku-noto no aenokoto presenta variantes específicas. Refleja la vida diaria del pueblo japonés, que viene cultivando el arroz desde tiempos inmemoriales, y constituye un signo de identidad para los campesinos de la región.

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