El Carnaval de El Callao: representación festiva de una memoria e identidad cultural

Inscrito en 2016 (11.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

© Centro de la Diversidad Cultural, 2015

El carnaval de El Callao es una práctica cultural de las comunidades de esta ciudad de la República Bolivariana de Venezuela, que guarda relación con los festejos de emancipación llamados “Cannes Brulées” que tienen lugar en las Antillas de habla francesa. Desde enero a marzo, esta festividad tradicional agrupa hasta unos 3.000 participantes que desfilan por las calles de la localidad disfrazados de personajes históricos o imaginarios al ritmo del calipso y otras músicas y danzas. Los desfiles son conducidos por mujeres que danzan engalanadas con vestidos variopintos. Son las llamadas “madamas”, matronas antillanas que se consideran auténticos pilares de la identidad callaoense por ser consideradas portadoras y comunicadoras de los valores culturales de la comunidad. Otros personajes del carnaval son: los “mediopintos”, jóvenes que divierten al público embadurnando con hollín a los que se niegan a contribuir con un óbolo; los “mineros”; y los “diablos”, personajes enmascarados que bailan blandiendo un látigo para mantener el orden. También participan en la festividad niños y adultos con otros disfraces. Este carnaval pone de relieve la historia de los habitantes de la ciudad y su diversidad al exaltar el legado cultural afroantillano y las influencias de otras comunidades, fortalece la identidad de los callaoenses, propicia la unidad entre ellos e incita a las generaciones más jóvenes a descubrir su patrimonio cultural. La transmisión de esta práctica cultural entre las generaciones se efectúa esencialmente en el seno de las familias y en escuelas dirigidas por depositarios de las tradiciones, en las que los niños adquieren las competencias necesarias para participar en el carnaval, componiendo melodías, tocando instrumentos musicales, cantando, bailando y fabricando máscaras.

The Madamas, in their role as communicators of values, are seen as pillars of the Callaoenses
The carnival is a time to play and reinforce in the Callaoenses the 'sense of belonging' when they partake in the enjoyment, the singing and the dancing
The element is open and inclusive, and favors understanding and dialog between cultures
Bearers encourage, among the younger ones, the skills required to participate in the element, either by singing, dancing, playing an instrument or making costumes and masks
The carnival, as a social practice that summons the Callaoenses, allows for all sorts of people to enjoy, regardless of the gender, age, public or private nature
Historical figures are represented as a means to understand and re-signify the past, renovating the community's sense of belonging in the process
Through generations, women represent Antillean matrons from long time ago, sport colorful dresses with ample skirts and long necklaces, while dancing Calipso rhythmically
Calipso in El Callao has acquired an innate quality thanks to human ingenuity, which allowed rhythmic and technological innovations, which have made possible the manufacturing of musical instruments out of recycled objects
Children begin to participate in the comparsas at a very early age, thus allowing the Callaoenses families to recover their heritage and reinforce their identity
The semilleros de Calipso promotes creative skills among the young
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