La UNESCO crea una plataforma sobre el patrimonio vivo y la pandemia de COVID-19

  • 7 de mayo de 2020
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Un grupo de artistas de Ayacucho, Venuca Evanan, Violeta Quispe Yupari y Gaudencia Yupari, muestran las mascarillas que han fabricado utilizando diseños tradicionales de Sarhua durante la pandemia de COVID-19.
© Venuca Evanan, Violeta Quispe y Gaudencia Yupari



REPERCUSIÓN EN EL PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL
Las experiencias recabadas hasta ahora a través de la encuesta en línea de la UNESCO demuestran la magnitud de la repercusión de la pandemia en todo el mundo, a raíz de la cual se han cancelado o pospuestos muchos eventos festivos y rituales importantes. Algunas comunidades no pueden acceder ni a espacios culturales y naturales ni a los espacios necesarios para expresar su patrimonio cultural inmaterial; otras se ven impedidas para reunirse, compartir y disfrutar de muchos aspectos de su patrimonio cultural inmaterial (PCI), que es de vital importancia para su vida.
Esta situación no solo ha alterado la vida social y cultural de las personas, sino que también ha ocasionado una pérdida de ingresos entre los depositarios y practicantes del PCI. Las personas que se dedican a las artes escénicas y la artesanía, que trabajan generalmente en el sector informal, se han visto especialmente afectadas. Aunque todavía es pronto para determinar el costo económico de esta situación, muchos artesanos de todo el mundo han señalado en la encuesta la pérdida de medios de vida como consecuencia de las dificultades a que se enfrentan para completar sus encargos y acceder a materias primas.


ADAPTACIÓN A LAS SITUACIONES DE CRISIS
El PCI es de naturaleza dinámica y tiene la capacidad de adaptarse y evolucionar. Los resultados de la encuesta demuestran que las comunidades buscan medios para seguir practicando su PCI a pesar de las medidas de cuarentena y confinamiento. Por ejemplo, muchas celebraciones de Semana Santa, de Colombia a Venezuela y de Croacia a Italia, siguieron adelante este año, aunque adaptadas a las circunstancias.
Han surgido iniciativas y plataformas digitales que ofrecen alternativas para difundir y transmitir los conocimientos sobre el PCI. En Georgia, las fiestas tradicionales continúan celebrándose en línea: las tradicionales mesas de celebración se disponen frente a computadoras y se realizan brindis virtuales.
Las redes sociales desempeñan un papel importante para que las personas puedan mantenerse en contacto a pesar de la distancia física. En el caso de la India, los cantantes folclóricos de Rajastán, que suelen desplazarse para llevar a cabo sus conciertos, han organizado actuaciones en directo a través de Facebook, lo cual crea un sentido de solidaridad con otros artistas y les brinda inspiración para seguir adelante.
Al pasar más tiempo en casa, han aumentado las oportunidades de transmitir el PCI dentro la familia. Desde Jamaica hasta el Líbano, muchas prácticas culturales tradicionales, como las tradiciones culinarias y la artesanía, se siguen practicando durante la cuarentena. Los padres cocinan comidas tradicionales en compañía de los miembros jóvenes de la familia, utilizan recetas transmitidas por las generaciones anteriores y comparten los resultados en línea.


HERRAMIENTAS PARA LA RESILIENCIA
Aunque ha puesto de relieve la fragilidad del PCI en las situaciones de emergencia, la pandemia de COVID-19 puede dar un nuevo impulso o aportar creatividad al PCI, propiciando el resurgimiento o la renovación del interés por los elementos abandonados o incluso la aparición de otros elementos nuevos.
En el contexto de la pandemia, muchos elementos del PCI se están transformando para sustentar y fortalecer las medidas de salud pública. Los artistas del Perú y China, por ejemplo, están creando mascarillas utilizando diseños y técnicas tradicionales. Las comunidades amazigh de las montañas del Atlas marroquí comparten versos poéticos relacionados con la COVID-19. Así como las tradicionales representaciones de títeres de cuerda de Sri Lanka relatan historias sobre el confinamiento y el distanciamiento social, en el Senegal la figura mítica de Kankurang, tradicional garante del orden y la justicia, desfila por las calles de los pueblos desde las 8 de la noche hasta el amanecer, obligado a sus habitantes a respetar el toque de queda.


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Explore estas y otras historias en la plataforma web de la UNESCO sobre el patrimonio vivo y la pandemia de COVID-19.
El patrimonio vivo sigue siendo importante para todos en tiempos de crisis, pues proporciona un sentido de unión y continuidad y refuerza los lazos sociales. ¿Qué ha hecho para proteger su patrimonio vivo durante la pandemia? ¿Qué papel puede desempeñar el patrimonio vivo en estos tiempos tan difíciles?

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